Retrocedemos por la calle Era, hacia el este, destino la calle Melchor Ballesta, para encontrar una maravilla de imagen de Santa María, Divina Pastora. Ahí está Nuestra Madre, esperando tu visita y que le digas algo sencillo y sincero. “¡María, vengo de la compra y voy a trabajar! ¡Vente conmigo!”
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